Bonos de inmigración

Bonos de inmigración

Cuando una persona es detenida por la Oficina de Inmigración y Aduanas (una rama de la UCSIS) es posible que tenga que pagar un bono, una fianza.

Existen dos tipos de bonos de inmigración: el de entrega y el de salida voluntaria.

Bono de inmigración de entrega

Con el bono de entrega, a la persona se le da un aviso de las condiciones de custodia y orden de detención. En realidad ese bono significa el compromiso de la persona a presentarse en el futuro a una cita en la corte. No todos los inmigrantes tendrán la posibilidad de acceder a este tipo de bono.

Es el juez quien determina el monto del mismo y una vez que se paga la persona es puesta en libertad provisional. Al quedar en libertad tienen la posibilidad de ponerse en contacto con una abogado de inmigraciónque podría a llegara que pueda permanecer en Estados Unidos.

Es importante saber que si bien es cierto que es posible reunirse con un abogado de inmigración en un centro de detención, esta situación es menos conveniente y la comunicación se ve limitada.

Bono de inmigración de salida voluntaria

El segundo tipo de bono es el de salida voluntaria. En este caso el juez de inmigración le concede al inmigrante la salida voluntaria. El inmigrante accede a abandonar el país por su propia cuenta pero dentro de un período de tiempo específico. Se puede conceder antes de que se inicie el proceso de expulsión o antes de este finalice.

En el caso de que la persona no abandone el país en el plazo acordado la salida voluntaria se pierde y sobrevendrán problemas legales.

Estas fianzas pueden llevarse a cabo por el detenido o por otra persona, como un amigo o un familiar. Es importante recordar que no hay un monto fijo para estas fianzas y siempre su cantidad puede variar. Además tienen que efectuarse en efectivo.

En el caso del primer tipo de fianza, una vez que la persona se presenta en la corte, el dinero que se pagó es devuelto a la persona que efectuó el pago. Sin embargo esa devolución no es inmediata y  puede llevar un año o más para que se concrete. Es así que muchas veces es difícil que alguien esté dispuesto a depositar la fianza.